martes, 1 de septiembre de 2015

Por qué deberías prestarle más atención a tus Valores

Coaching con el Cerebro en Mente


PREGUNTA SORPRESA


Valores. La cara María José después de hacerle la pregunta refleja cierto estupor. Maria José es una alta ejecutiva en una entidad financiera española. En realidad está intentando encontrar qué importancia puede tener lo que le estoy preguntando, si es que lo tiene. Le doy un tiempo para procesarlo. 


Es una mujer inteligente y formada. Ha entendido la pregunta, pero no le encuentra sentido. Me sigue mirando como esperando que me explique, que le aclare qué quiero que me conteste. Pero yo no quiero que me conteste nada concreto, quiero que se dé a sí misma la respuesta, no a mí. Quiero, sobre todo, que busque en su interior qué es realmente importante para ella.



SÓLO LOS ESPAÑOLES Y UNA COREANA


Me pasa con los clientes españoles, no con los hispanohablantes de otras nacionalidades, aunque vivan en España. No con los ingleses o estadounidenses o canadienses.


La única otra persona de nacionalidad no española que se sorprendió con la pregunta fue una chica coreana, en mi examen práctico de la certificación en Coaching en la Universidad de Columbia. Fue curioso. Quería ser una líder. En media hora.


Hice bastante, pero no, no la hice una líder en media hora, aunque sí le ayudé a desarrollar la cualidad que para ella era más importante en un líder: ver todo el cuadro y no las pinceladas individuales, ver el contexto.


Cuando le hice la pregunta se me quedó mirando con la misma cara que María José. Después de mirarme esperando que aclarara la pregunta, me repitió la pregunta que yo le hice como asegurándose de que era eso lo que le preguntaba. Y a continuación me hace la misma pregunta con las mismas palabras preguntándome si es eso lo que quiero saber. Le contesto que sí.


Creo que es la persona con menos autoconocimiento que he visto. Claramente no veía qué tenía que ver qué tenía que ver mi pregunta con ser líder.


Y es que no se puede ser líder sin tener valores y sin ponerlos en una posición preponderante, ya que ayudan a que tengamos una adecuada gestión emocional.



LA PREGUNTA


La pregunta era cómo afectaban sus valores a la situación actual que ella quería cambiar.


Sin embargo, cuando le pregunté por la opinión de otros acerca de su liderazgo me dijo que unánimemente todos le decían (mayoritariamente estadounidenses) que se perdía en los detalles y no veía “the big picture” es decir no veía la situación con perspectiva, sino los detalles.


Eso, claramente, según sus compañeros le hacía perder la capacidad de percibir la realidad que la rodea y los problemas y sus posibles soluciones.



LA IMPORTANCIA DE LOS VALORES


No sé si es porque no le damos importancia a los valores o porque nos hemos desconectado de ellos, pero lo cierto es que los valores no permiten tomar decisiones congruentes con ellos.


Si tomamos una decisión que no resulta tener el resultado que buscábamos o esperábamos, los valores hacen que no nos fustiguemos con el látigo sino que comprendamos que hemos sido fieles a nuestros valores y actuado desde lo que para nosotros es ético.


Nos ayuda también a no hacer cosas que contradigan nuestros valores, y por tanto nos generen angustia, estrés y la sensación de habernos traicionado a nosotros mismos.



VALORES Y LA AUTODESCONEXIÓN


Es curioso que cuando estas personas tan desconectadas de lo que es importante para ellas redescubren sus valores todo empieza a tener sentido para ellas: decisiones que no saben por qué tomaron; situaciones, cosas o personas que no les gustan y no saben por qué; tendencia a hacer ciertas cosas y repetir ciertos errores; etc.



QUÉ SON LOS VALORES


Los valores son el armazón sobre el que construir nuestra vida. Esta semana he tenido una avería en casa y me he quedado sin internet varios días. Aunque tenía más tiempo libre que de costumbre tenía una sesión de un curso por internet con una empresa cliente y sesiones. Tuve que suspender sesiones y el curso era imposible posponerlo.


Tuve que buscar un sitio alternativo, y pagarlo, perdiendo además tiempo en desplazamientos. Me quejé muchas veces a la empresa de telefonía, y consiguieron acabar con mi paciencia cuando me enteré que mis diferentes quejas tras varios días sin internet se cerraban para abrir una nueva y un nuevo plazo de 48 horas para que viniera el técnico.


Para mí tratar a los demás como me gustaría que me trataran a mí es uno de mis más importantes valores. Hay veces que el resultado es que la otra persona piensa que tu buena educación es sinónimo de estupidez o ignorancia, y ahí activan mi sistema de lucha o huída, sin que me moleste un ápice en controlarlo o bajarlo de intensidad.


Cuando a eso añadimos cierta falta de educación de tu interlocutor y que te diga que empiezan otras 48 horas más de plazo a partir de hoy…imagínate. Ahí pienso que mis valores no van a ayudarme a conseguir lo que quiero, por lo que cambio de estrategia, dejándole muy claro a la otra persona que mi paciencia se acabó.


Ser consciente de que mis valores en ese momento pueden ser un estorbo para ciertas personas digamos menos inteligentes o sin empatía me permite conseguir mi objetivo. Y al final, y siempre sin hacer daño a los demás, se trata de eso.


Entre mis valores, los que me ayudan, me soportan, me sostienen, están la honestidad, la gratitud, la amistad, y unos cuantos más.


Los valores, en definitiva, nos ayudan, nos inspiran, nos motivan y nos hacen ser mejores personas. ¿Se puede pedir más?


María José reconoció cuáles eran sus valores, e inmediatamente empezó a conectar sus valores con cosas que quería y que no quería hacer. Empezó a encontrarle explicación a cosas que había hecho desde un lugar aparentemente irracional. Sólo aparentemente.


La chica coreana también se dio cuenta de que para ella “hacer las cosas bien” o “correctamente” y “esforzarse” eran sus valores. Sin embargo ninguno de sus valores incluían a los demás, lo que se reflejaba en lo que los demás le decían acerca de su falta de liderazgo.


¿Cuáles son tus valores más importantes?


¿Cómo te ayudan a conseguir tus objetivos?



¿Qué valores no te son útiles y si quisieras por qué valores similares podrías sustituirlos?

miércoles, 19 de agosto de 2015

13 Claves que siempre funcionan para dar feedback Constructivo y Motivador (de verdad)



Estas claves las puede aplicar y se pueden aplicar a cualquiera desde un líder en una organización hasta una mamá con sus hijos, o incluso con tu jefe. 


Una de las cosas que más me piden directivos en las sesiones de coaching es aprender a dar feedback. Si no sabes cómo hacerlo no saques el látigo, seguro que nadie te ha enseñado y "nadie nace aprendido", como dice mi madre. aunque son todas las que están no están todas las que son, así que prometo una segunda parte.

1. Esperar el momento adecuado. Si estás enfadado espera a enfriarte y ser capaz de hablar con tranquilidad, ya que no serás objetiva.


2. El Feedback no son sólo críticas. Acostumbra a dar tu opinión del trabajo de los demás dando 3 o 4 opiniones reforzadoras, positivas, motivadoras por cada negativa. Si ves que el destinatario del feedback o tú estáis estresados te puede ayudar esta entrada.


3. Recuerda cuál es la finalidad que persigues: echar la bronca o que la persona cambie algo. La crítica descarnada y frecuente produce rechazo instantáteo.

Si tienes dificultad en decirlo practica delante de un espejo.

Otra opción es plantearlo como una duda: ¿me estaba preguntando y quería saber qué piensas si además de haber explicado…. hubieras dado una hoja con el esquema para quienes somos un poco más visuales…¿cómo crees que había resultado?

Este tipo de técnica no la podemos usar con todo el mundo, si es alguien dado a defenderse o no acoger bien las sugerencias o las críticas, con quienes tendrás que ser un poco más contundente.


4. Refuerza los puntos positivos siempre. Recompensa el esfuerzo, no el resultado, a veces éste depende más de la suerte que de otra cosa.


5. Usa historias personales, recuerda alguna vez en que hicieras algo igual o parecido, y métete dentro de la historia tanto como puedas, hará que la otra persona te escuche con empatía, y por tanto esté más dispuesta a escucharte.


6. Empieza por lo positivo, cosas que haya hecho bien y quieras reforzar, pero tampoco te pases, la razón es vencer la resistencia que puede tener la persona ante el feedback negativo. Como dice Mary Poppins “con un poco de azúcar esa píldora que os dan pasará mejor”.

Busca qué es lo mejor que ha hecho la persona en ese caso y cómo lo ha hecho, puedes simplemente describirlo.

No digas sólo lo que hizo manifiesta opinión: me gustó como explicaste cómo realizar el proceso de selección, fuiste muy clara al explicar los posibles problemas que se pueden presentar y quienes estábamos allí lo entendimos claramente. Fue muy hábil la exposición de las distintas posibilidades y transmitiste la información de forma amena, agradable y además me pareció brillante lo completa que fue la exposición en tan poco tiempo, creo que podíamos tener un día una charla con los demás compañeros para que les expliques cómo lo has hecho…


7. Aprende de ti mismo. Habla despacio y observa la reacción de la persona, si ves que necesita más refuerzo te permitirá hacerlo. Recuerda que se trata de reforzar la autoestima y motivación de la persona y que desde ahí cambia algo de lo que hace.


8. Espera a estar tranquilo. Si estás enfadado o irritado no vas a pensar con la misma claridad que si estás tranquilo, y por tanto no vas a exponer la información tan eficientemente como querrías. Por tanto espera a haberte enfriado un poco antes de que digas algo de lo que te puedas arrepentir y una vez dicho no haya marcha atrás.


9. Sé muy específico acerca de qué es lo que la persona debe cambiar, si no puede que pase desapercibido, en este artículo se comenta cómo un feedback demasiado positivo seguido de la parte negativa un poco vaga puede hacer que la persona sólo oiga lo positivo. Salvo excepciones.


10. Usa palabras positivas y generalizaciones positivas: nunca, siempre y pero se deben evitar en la medida de lo posible. Requiere cierta práctica hacerlo, porque tenemos tendencia a hacerlo de manera inconsciente.

Prueba a grabarte dándole tu opinión y escucha qué partes puedes mejorar, no te obsesiones, no pasa nada por decir algún pero, pero cuantos menos mejor, ten en cuenta que cuando estamos a la defensiva somos más susceptibles a la información negativa que a la positiva, así que cada uno de los “peros” será escuchado cinco veces más alto que los “y”.


11. Siempre en privado. No creo que necesite explicación el porqué, pero te diré que una vez en unos grandes almacenes un jefe le echó la bronca a una empleada. No sé si tenía razón o no pero me enfadé mucho por las formas mientras la persona abroncada bajaba la cabeza y pedía disculpas, encima lo que le echaba en cara era una nimiedad, estuve a punto de ponerle una reclamación, la única razón por la que no lo hice fue porque había cola y tenía mucha prisa, pero me puse claramente del lado de la “víctima”.


12. Soluciona su problema. Dale a la persona alternativas o formas de solucionar el tema. Le puedes dar información, recomendarle un curso, contarle qué es lo que te funciona a ti, etc.


13. Escucha activa. Escucha la opinión de la persona, no se trata sólo de decirle lo que piensas, puede que tenga un enfoque distinto que a ti no se te había ocurrido, y tenga parte de razón. Contéstale diciéndole con otras palabras lo que te ha dicho para que entienda que le has entendido, valga la redundancia.


Ten en cuenta también que los cambios no son fáciles para nadie, por eso puedes ofrecer tu ayuda para hacer el proceso más fácil.


Con todo lo anterior no quiero decir que no puedas en algún momento, o debas, enfadarte: Uno de mis clientes tiene en su equipo a una persona con características claras de tener un el síndrome de Aspergers que se caracteriza por una forma de pensar muy rígida, y lineal, que no cambia de opinión.


Es difícil darle feedback porque siempre se pone a la defensiva, sin ser capaz de ver el punto de vista de los demás, por lo que tiene problemas de relación y de coordinación con el resto del equipo.


Mi cliente tiene a veces que alzar la voz para llamar su atención porque no le escucha cuando habla, empieza a justificarse y a buscar excusas. Con este tipo de personas es conveniente decirles las cosas muchas veces, en muchas ocasiones, y muy tranquilos, pero a veces las necesidades de la empresa no hacen posible perder tanto tiempo para a veces no conseguir un resultado óptimo.


En éste y otros casos, a veces tenemos que ser un poco más directos, pero no perdamos de vista el objetivo: conseguir un cambio.


Siguiendo con las entradas sobre liderazgo y empresa que me habéis comentado que os han gustado, he escrito esta que en realidad puede usar todo el mundo.


Me gustaría que me mandarais sugerencias de temas de los que os gustaría que escribiera, a veces tengo dudas de si de lo que escribo va a ser de interés o no, así que de ese modo voy más a tiro hecho.


Ahora si quieres regalarme un comentario añadiendo o quitando algo a esta entrada o simplemente para darme tu opinión, gracias. ¿Y ahora podrías hacer algo por mí? Usa los botones que están debajo o en el lateral izquierdo para compartir esto en las redes, y que el Universo te lo pague como te mereces ¡Gracias!

Os dejo el vídeo de la canción que mencione antes de Mary Poppins: con un poco de azúcar...y muy buenos consejos:





jueves, 13 de agosto de 2015

Cómo aumentar tu Liderazgo. 12 Características de los Líderes: Qué es y qué no es Liderazgo



Muchas veces, hablo con clientes que han oído o les han dicho lo que hay que hacer para ser un líder, y me dicen que ellos no llegarán a ser un líder porque no son perfectos. Para justificar la afirmación les pido ejemplos concretos que muestren que no son líderes o no son perfectos. 

Lo primero que suelen decir es que no son capaces de trabajar 20 horas seguidas, o que les gusta desconectar los fines de semana del trabajo, que les gusta disfrutar de su familia, etc. Es decir, todas las cualidades de un auténtico líder son las que ellos dicen que no les hacen líderes.

Esa es una de las primeras falacias, de las leyendas urbanas que el liderazgo pop ha hecho que muchos crean acerca del liderazgo. 


NO ES QUERER TENER PODER SOBRE LOS DEMÁS, ES SENTIRSE BEN CON UNO MISMO

En realidad he aprendido más de liderazgo de mis clientes que de ningún curso o material que haya visto. Unos tienen unas características más desarrolladas que otros, pero eso no les hace mejores o peores líderes, sino más eficaces en unas áreas que en otras.

De cualquier modo el liderazgo es un estado de aprendizaje contínuo, de ver qué se mueve alrededor, y fundamentalmente de aprender y prestar atención a las personas que nos rodean. Una persona que crea saberlo todo no puede aprender más.

Que conste que el listado que doy a continuación no está cerrado ni es perfecto. Lo que he querido hacer, espero que con éxito, es enseñarte las características de los líderes que he observado que consiguen mejores resultados en cualquier ámbito de la vida, ya que para ser líder primero hay que liderar nuestra propia vida.


SER LÍDER NO ES TRABAJAR TODO EL DÍA Y NO DEDICAR TIEMPO A LA FAMILIA 

En todas las familias hay problemas, y discusiones, eso es lo normal. Pero quienes no tienen tiempo para su familia, pudiendo tenerlo (hay personas que por necesidades económicas tienen que trabajar muchas horas y no están incluídos) no son líderes, porque no son capaces de ver e interpretar las necesidades de las personas, y si no saben lo que necesita su familia (y no es sólo dinero) por lo que tienen dificultades para valorar la atención que hay que dar a las demás personas para que se sientan valoradas y motivadas, entonces, amigo mío, son ellos los que no son líderes

La perfección no existe, y todos tenemos nuestros defectillos, puede que seamos buenos a la hora de no mostrarlos a los demás, pero te lo aseguro, y sé de lo que hablo, nadie es perfecto

Lo más cercano a la perfección que conozco son los monjes budistas, pero incluso ellos dedican cada día mucho tiempo a cultivar la quietud, la imperturbabilidad y la tranquilidad, es decir, tienen que seguir practicando para conseguir ese estado. Pero parte de ese estado lo consiguen alejándose del mundanal ruido y recluyéndose en un monasterio.

Si quieres ser perfecto te doy mi pésame, porque no pasará un día de tu vida por el que no te sientas mal por algo que has hecho o dicho. 

Sin embargo, si aceptas que eres falible, y que te equivocas, y que de hecho equivocarte forma parte del proceso de crecimiento personal porque te enseña donde está y qué es lo que realmente quieres, tendrás más posibilidades de ser un líder.






LO QUE LOS LÍDERES TIENEN EN COMÚN

He ayudado a cientos de personas a desarrollar su liderazgo. Así que sé de lo que estoy hablando, y te voy a dar varias sorpresas probablemente:

1. Tú también eres un líder. Todos tenemos dentro cualidades suficientes como para ser líderes. Otra cosa es que hayamos decidido desarrollar otras o que hayamos visto a alguien que no nos gustaba y otros veían como líderes y por tanto tomáramos la decisión consciente.

Los líderes no son los que más hablan, a veces son los que menos dicen los que realmente lideran.

2. Los líderes cometen errores como todo hijo de vecino y aprenden de ellos, como he dicho antes, no son perfectos. 

3. Los líderes son humildes. Si no lo son no son líderes. Pueden ser buenos estrategas, buenos gestores, buenos jefes, pero no líderes. Ser humilde no significa que no estés contento o satisfecho con tus logros, son los logros los que nos animan a seguir mejorando y a hacer cosas nuevas, en una palabra nos motivan.

4. Los líderes se hacen. Es cierto que hay personas que tienen una capacidad de liderazgo innata, pero también se hacen porque las cualidades de los líderes todos las tenemos más o menos desarrolladas.

5. Los líderes promueven el bienestar de otros. Si tienes un jefe que interrumpe tu trabajo, que no te deja margen para trabajar, que no te trata con respeto, no es un líder, es cualquier otra cosa.

6. Asúmelo, tú sabes lo que es un líder, por eso si ahora te preguntara qué cualidades debe tener un líder seguro que las sabes y son todas cualidades que contribuyen al crecimiento de la organización y de las personas que se encuentran en ella.

Liderazgo no es querer tener poder sobre los demás, es sentirse bien con uno mismo (la mayoría del tiempo, no todo el tiempo) y por tanto, los demás también se quieren sentir bien.

No es ser perfecto. La perfección no existe. El líder yace las cosas tan bien como puede asumiendo que se va a equivocar

7. Un líder gestiona su energía y la de los demás. Sabe por tanto cuando es el momento de energizar a su equipo, y también sabe cuando su equipo está cansado y debe parar. Por ejemplo, si ve que una persona de su equipo está bloqueada con una tarea, o cansada, la invita a un café y le habla de cosas intrascendentes no relacionadas con su trabajo, o le cuenta un chiste, aunque sea malo, porque sabe que de esa forma está mejorando la capacidad de la persona para resolver el problema, mientras su cerebro en la trastienda procesa toda la información que produjo el bloqueo.

8. Los líderes señalan el buen trabajo que otros han hecho y motiva a su equipo para que lo siga haciendo así. Jamás se apropian del trabajo de otros porque saben acceder al campo del que surgen las ideas y son creativos, por lo que no necesitan quitarle el mérito a otros ya que sus valores no se lo permiten. Y esto me lleva a otra característica.

Es feliz, aunque les pasan cosas como a los demás, y como los demás unas veces las lleva mejor que otras.

9. El Líder tiene valores. Cree en el mérito, le gusta ser justo, huye de personas y comportamientos no éticos (al menos siempre que puede, a veces las circunstancias no lo hacen posible, como una crisis). 

Por esa misma razón, porque tiene valores, no se deja deslumbrar por los pelotas, a quienes procura no tener en su equipo o a quienes confronta.

Por el contrario busca las causas de la desmotivación en las personas que no tengan buenos resultados, intenta eliminar las causas de la desmotivación y se toma como un reto personal conseguir que la persona se encuentre bien con el equipo y que mejore sus resultados.

Asume que cada uno necesitamos un período de tiempo distinto para ilusionarnos en un proyecto, por tanto no les mete prisas, pero le anima. Cuando algún miembro del grupo sabotea la productividad y la cohesión le da la oportunidad de cambiar, si no funciona le confronta. 

10. Le gusta la gente, su objetivo es ayudar, es destapar el talento de los demás. Sabe que cualquiera puede apropiarse del talento de los demás pero no cualquiera es capaz de mejorar y maximizar el talento de otros.

11. Retan a su equipo de forma saludable, y sabiendo que se dirige a gente inteligente y les debe un respeto, por lo que no les engaña, aunque a veces no pueda decir toda la verdad. Saben que retar a su equipo es positivo para sus integrantes y les ayuda a sentirse motivados cuando consiguen los logros, pero no pone retos imposibles qe sabe que van a generar estrés y menor rendimiento.

12. Anima a su equipo y les apoya cuando las cosas salen mal. Seguro que alguna vez has estado en un trabajo donde a pesar de que todo el mundo se esforzó e hizo su trabajo lo mejor que pudo las cosas se torcieron y no salieron bien, puede que un competidor con un precio menor, una catástrofe que disminuye la capacidad de gasto, un experimento que no da los resultados esperados, etc. En esos momentos es cuando el líder es más necesario. 

Ser capaz de transmitir que no se podía hacer más, y que a veces las cosas escapan a nuestro control y ver qué se puede aprender de ellos es vital. E incluso es el mejor momento para premiar el esfuerzo, no el resultado, con horas libres, una comida, o un día libre. Una directiva que fue clienta mía se los llevaba a comer para decirles que estaba satisfecha y muy contenta con el trabajo hecho, y también les daba alguna hora o día libre cuando era posible. Cambió totalmente el ambiente del equipo.

El líder se hace y se desarrolla, es mejor un líder hecho que uno nato, ya que para serlo el líder hecho habrá cometido errores, que le permitirán mejorar y ayudar más a las personas que les rodean, ya que ellos ya han estado ahí, y pueden empatizar mejor con ellos.Tú también tienes capacidad de liderazgo, no es un club que pertenezca a los altos, o a los rubios. 

El Liderazgo es la mejor manifestación de democracia que existe, no conoce de clases sociales y está al alcance de todos. Es democracia pura.


COMO AUMENTAR TU LIDERAZGO

La mejor manera de aprender a ser un líder es aprendiendo de los que no lo son: 

1. Aprende de primera mano, así que puedes fijarte en qué no funciona, por qué, qué efecto tiene sobre los demás, etc.

2. No olvidarás lo aprendido ya que no es algo que alguien te cuente, es una experiencia que tú has vivido de primera mano, puede incluso que en tí mismo, en ese caso tendrás menos posibilidades aún de olvidarlo. Fíjate en qué podía haber hecho el no líder, o el líder en un lapsus distinto o mejor. 

3. Imagínate haciendo lo que crees que debería haber hecho la persona si fuera un líder y el efecto que tendría sobre tí y como te sentirías después. Fíjate en el efecto que esa experiencia tendría en los demás.

Y ahora plantéate ¿quién quieres que sea tu maestro hoy?, ¿De quien puedes aprender hoy más?
Si crees que no eres un líder ¿qué te impide serlo?

¿Qué otras cualidades crees que tiene que tener un líder?


jueves, 6 de agosto de 2015

Cómo transformar tu Ansiedad en Resiliencia menos de 5 Minutos y al mismo tiempo ser mejor negociador.

Coaching con el Cerebro en Mente


Existe una leyenda urbana acerca de la ansiedad y de cómo relajarnos. Decir que estoy relajado. Ya hablé sobre este tema en Lo que nunca debes hacer si sientes ansiedad, y menos si estás negociando y qué es lo que no hay que hacer cuando sentimos ansiedad, algo que solemos sentir varias veces al día.

Así que hoy voy a hablar de un tema que básico en coaching, ya que una de las constantes de las sesiones suele ser la ansiedad y un coach que no sepa gestionar la ansiedad de su cliente va a tener problemas te voy a decir qué hacer para superar la ansiedad y mejorar nuestra inteligencia emocional. 


Te daré varias técnicas y estrategias de inteligencia emocional que puedes seguir para superar la ansiedad y te daré una técnica infalible para en 5 minutos transformar tu ansiedad en una emoción que te ayude a realizar cualquier tarea de forma más efectiva y eficiente, y que enseño a mis clientes en las sesiones de coaching, y también en los cursos de Resiliencia, porque aprender a gestionar la ansiedad es vital para desarrollar la resiliencia.


HAZ UNA LISTA

Primer paso: Lista de cosas que te ayuden a soltar tensión, a relajarte y bajar la ansiedad. Haz una lista de cosas que en el pasado te hayan funcionado o ayudado a sentirte mejor. Da igual en qué medida.


Se trata de tener algo así como una caja de herramientas con el listado a mano para el caso de que se necesite y que en ese momento en el que será complicado concentrarnos lo suficiente como para acordarnos de qué podemos hacer cuando lo necesitamos.


Lo importante es hacer una lista de cosas que te ayuden a relajarte, da igual que a otras personas no les funcione, se trata de qué te funciona a ti, y si mirar cómo pasan las nubes te relaja ponlo en la lista.





Algunos ejemplos que te pueden servir y en los que puedes introducir variaciones:

1.  Un baño caliente. El agua caliente relaja los músculos, por tanto suelta parte del cansancio y la fatiga y la relajación física engaña un poco al cerebro, mandándole el mensaje de que está relajado y por tanto ayuda a la relajación mental.

2. Un masaje por la misma razón que el baño, y además, cuando nos dan un masaje solemos estar pendientes de lo que hacen y nuestra atención está centrada en lo que la persona que nos da el masaje hace, distrayendo nuestra atención de lo que nos produce tensión y ansiedad, mientras a la vez se relajan nuestros músculos, lo que hace que sea una experiencia doblemente relajante. Además el contacto físico con otra persona nos reconforta y nos relaja.

3. Abraza a alguien (mejor si es conocido, pero si a tu jefe no le gusta el contacto físico no lo recomiendo como compañero de abrazo…). Como dije antes el contacto físico con otra persona (preferentemente) u otro ser vivo, nos consuela y nos reconforta, se liberan endorfinas que hacen que aumente nuestro bienestar.

Por eso se están empleando cada vez más técnicas con animales para terapia, porque para personas que se encuentran solas o aisladas les ayuda a sentirse mejor, y  a sentir más empatía lo que aumenta nuestra sensación de bienestar.

Además en el caso del abrazo estarás beneficiando a la otra persona también, la que recibe el abrazo.

Cualquier mascota vale también, pero en mi opinión una tarántula no es exactamente la clase de mascota más apropiada para este tema. Y no, no estoy loca, una amiga psicoterapeuta recomendó a una clienta que tuviera una mascota mientras seguían con la terapia ¡y se compró una tarántula! Después le dijo que no era exactamente la clase de mascota que tenía en mente,…


Segundo Paso: Ten la lista a Mano. Una vez tengas hecha la lista que tiene que constar con al menos cinco elementos, ten la lista a mano, hazle una foto en el móvil, ponla en un post-it, etc., y ponla en un sitio que esté a mano, puedes elegir varios a la vez, para que puedas echar mano de ella en cuanto lo necesites.





LA ESTRATEGIA LO ES TODO

De lo que vamos a hablar en este punto es de establecer un procedimiento para cuando sentimos ansiedad del tipo: si pasa esto haré esto otro y tener una lista de cosas que hacer por orden, es decir, primero haré esto, a continuación haré lo otro.


Se llevó a cabo un estudio con personas a las que se pidió que hicieran un plan de qué harían paso por paso si sentían ansiedad y repasar mentalmente el procedimiento todos los días. Se encontró que independientemente de las estrategias que usaron bajaron sus niveles de ansiedad considerablemente, frente a personas que no tenían un plan.


Es totalmente lógico el resultado del estudio, al fin y al cabo, cuando sentimos ansiedad tenemos incertidumbre y miedo a lo que va a pasar, si tenemos un plan que nos imaginamos ejecutando cuando aparezca la ansiedad se elimina el elemento de incertidumbre y el miedo baja sustancialmente porque sabemos lo que vamos a hacer, y que nos va a hacer sentir mejor.


Por otro lado estamos imaginando que cuando la ansiedad aparece vamos a realizar una acción, entonces, nuestra atención se centra en las tareas que vamos a realizar, no en cómo de mal nos vamos a sentir, podemos decir que rompemos el trance en el que nos sumerge la ansiedad y también la expectativa de sentir ansiedad.


Obviamente es mejor que uses cosas o técnicas que te hagan sentir bien o que en el pasado te ayudaran a relajarte, puedes usar la lista que hiciste antes, o elementos de esa lista, porque si te pilla en la calle, lo de darte un baño va a ser difícil,.... Puedes incluso elegir cosas que te hacían sentir bien cuando eras niño, y probar qué sientes ahora cuando las haces. Pero todo vale, un ejemplo:

Si siento ansiedad:

1.     Respiraré despacio

2.     Me tomaré un vaso de agua a sorbitos pequeños.

3.     Me prepararé mi té favorito mientras me tomo el agua.

4.     Leeré el artículo 9 Recomendaciones para encontrar la Felicidad del blog Coaching con el Cerebro en Mente de Ana Suárez.

5.     Llamaré a mi madre para decirle cuánto la quiero.

6.     Llamaré a alguien que necesite ánimos y le animaré (ojo no vale contarle nuestras penas, se trata de ayudar a alguien no de hundirle más en la miseria mientras nosotros nos hundimos más en la nuestra).

7.     Saldré a dar un paseo de 15 minutos.

Hay muchas más cosas, cuantas más añadas a la estrategia mejor. También es necesario que tengas a mano este procedimiento, para que si no te puedes hacer un té, pases al siguiente punto.


Y recuerda, disfruta tanto como puedas del proceso, ya que el proceso es parte del objetivo.





LO MEJOR PARA EL FINAL: REFORMULA LA FRASE

Está es la mejor técnica y la más rápida en situaciones de crisis. La he usado mucho cuando algún cliente tiene una reunión o negociación muy importante y urgente y no podemos prepararla convenientemente porque alguno de los dos no tiene tiempo, ¿preparado? Ahí va Piensa que estás entusiasmado y repítetelo a ti mismo. Sí ya está.

Esto sólo vale con el entusiasmo o la excitación (no sexual), no vale con la relajación, no vale con la tranquilidad, sólo con el entusiasmo.

La explicación: el estado de ansiedad es una situación de actividad, que te impulsa a actuar, de hecho prepara al cuerpo para actuar, es un estado de emergencia que nos prepara para hacer un gasto enorme de energía ante un peligro que nuestro cerebro, sea real o no,  percibe.

Nos prepara para la acción porque la ansiedad es un estado de excitación (no necesariamente sexual pero puede llevar a pensar que se tiene deseo sexual cuando sólo es ansiedad, ojo, de ahí las adicciones al sexo) por tanto disponemos de energía extra (que no es gratis ya que tiene un coste en otras funciones corporales que dejan de funcionar para prestar su energía) y que si no sabemos cómo des-excitarnos podemos aprovechar en nuestro beneficio engañando a nuestro cerebro diciendo que sentimos otro tipo de estado de excitación: el entusiasmo.

En un estudio realizado por un equipo de la Universidad de Harvard, se encontró que al ser la ansiedad un estado de valencia emocional negativa, es decir, no un estado emocional positivo, pero ser un estado de propensión a la actividad, que nos impulsa a actuar, tiene cierta similitud con el entusiasmo, o estado de excitación positiva, por tanto, cuando pensamos que estamos entusiasmados, como ya sentimos ganas de acción como en el entusiasmo, sí tiene sentido para nuestro cerebro que realiza una reformulación de la situación y genera un estado totalmente distinto.

Al mismo tiempo encontraron que las personas que reformulaban la situación diciéndose que estaban excitados eran mucho mejor negociadores que los demás sacando una ventaja competitiva sustancial. Es decir, su capacidad para negociar era mayor y mejor y además tomaban mejores decisiones consiguiendo un mejor precio en los contratos que negociaban.

Así que ya sabes, la próxima vez que sientas ansiedad (siempre que sea de intensidad baja a moderada) piensa que estás entusiasmado, puede cambiar tu vida y negociarás mejor. De paso estarás incrementando exponencialmente tu resiliencia.




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